Si pensamos en el ajedrez seguro que a muchos se nos viene a la mente la palabra deporte o, tal vez, juego, pero que pasaría si añadiéramos a la ecuación el concepto APRENDIZAJE.

Desde Infantil los niños y niñas del centro descubren de manera divertida el ajedrez. Este deporte se convierte en una vía para favorecer el desarrollo de las habilidades de pensamiento y el fomento de valores y habilidades sociales.

Los más pequeños se introducen en un mundo de vainilla y chocolate donde las piezas del juego parecen personajes de un cuento medieval. La clase de ajedrez se convierte para ellos en un espacio lúdico y motivador en el que ponen en práctica su concentración, su atención, su memoria, su capacidad de análisis y su creatividad.

En las edades más tempranas se persigue que el primer contacto de los niños y niñas resulte estimulante para que muestren interés por continuar aprendiendo a través del tiempo.

Desde infantil los alumnos comienzan a:

– Familiarizarse con el tablero trabajando a la vez nociones de orientación espacial.
– Identificar todas las piezas y conocer el movimientos del peón, la torre y el alfil.
– Reflexionar sobre los movimientos de las piezas mejorando su capacidad de concentración y atención.
– Planificar sus movimientos usando así el pensamiento lógico y el razonamiento, introduciéndose en el desarrollo de estrategias.
– Aceptar las reglas del juego adquiriendo diversos valores como el respeto, la paciencia o el sentido de la responsabilidad.

Para facilitar el aprendizaje de este deporte en el centro se emplea el método de Ajedrez en el Aula de Tekman Books en inglés. Los niños aprenden a través de la práctica y el juego con actividades que implican las inteligencias múltiples, siendo siempre los protagonistas de su propio aprendizaje.