Venta de entradas para nuestro musical Aladdín.

Venta de entradas para nuestro musical Aladdín.

Ya queda muy poco para el gran estreno de nuestro musical Aladdín, en el colegio todo se va llenado de baile, nervios, ilsuión y mucho trabajo en equipo. Esta semana se ponen a la venta las entradas para que puedan disfrutar de este gran espectáculo que hemos creado entre todos.

Jueves 10 de mayo: podrán comprar entradas para el jueves 17 y sábado 19.

Horario de venta: Mañana de 9:00- 13:00

Tarde de 17:00- 19:00

Viernes 11 de mayo: podrán comprar las entradas para el viernes 18 y sábado 19.

Horario de venta: Mañana de 9:00 a 13:00

Tarde de 17:00 a 19:00

Sábado 12 de mayo: podrán comprar las entradas de todas las sesiones y de todos los días hasta completar el aforo del teatro.

Horario de venta: Mañana de 10:00 a 12:00.

Todas las entradas se venderán en el local (punto de venta de libros)

Precio: 7 euros

Número de entradas por familia: 3 (con padres separados 2 cada progenitor)

La compra de entradas sólo podrá hacerla una sola persona por familia. En caso de que los padres no puedan acudir por cuestiones diversas, podrán mandar a cualquier miembro de la familia en su nombre.

 

Secundaria rinde homenaje a los abuelos.

Secundaria rinde homenaje a los abuelos.

Los alumnos de Educación Secundaria han homenajeado a los abulelos dedicándoles cortos de animación y fotografías.

Desde hace varios años viene celebrándose en el colegio el certamen de fotografía César Manrique durante la Semana de la Familia. Este año, el primer premio ha sido para Sara Rosa Stinga, con la fotografía que aparece en portada. Además, Alejandra Flores Álamo ha sido galardonada con el segundo premio por su fotografía: “superabuelos”.

Además este año celebramos  la segunda edición de la muestra de cortos Damián Perea, donde se han valorado y visionado los cortos de Martina González Pulgarín, Nicolás López Hernández y Daniela Fernández Rodríguez, que podrán ver a continuación.

 

 

Gamificación: el juego y el aprendizaje.

Gamificación: el juego y el aprendizaje.

El concepto de gamificación ha existido siempre, muchos de nosotros lo hemos aplicado sin darnos cuenta en nuestra vida cotidiana (cuando damos de comer a los niños simulando que la comida es un avión por ejemplo) y en el ámbito educativo (proponiendo a los alumnos retos o sistemas de obtención de puntos).  Existen muchas definiciones de este nuevo concepto, pero podemos decir que la gamificación en educación consiste en aplicar conceptos y dinámicas propias  de los juegos en el aula (no sólo juegos en si) con el fin de estimular y hacer más atractiva la interacción del alumno con el proceso de aprendizaje. Se trata de utilizar la predisposición natural del ser humano hacia la competición y el juego para aprender de forma más dinámica y efectiva.

La gamificación se está convirtiendo en una importante tendencia educativa en el mundo y existen varias razones:

La neurociencia avisa de la interesante relación entre el juego y la dopamina, ésta no solo es el neurotransmisor responsable de las sensaciones placenteras, sino que también interviene en la coordinación de los movimientos musculares, en la toma de decisiones y en la regulación del aprendizaje y la memoria. En lo que ahora nos ocupa, podemos concluir que sin este neurotransmisor no sentiríamos ni curiosidad ni motivación, fundamentales en todo proceso de aprendizaje significativo. Al contrario de lo que se cree, la dopamina no se activa con el placer en sí, sino con el proceso de la búsqueda de ese placer. El mecanismo del juego, esa búsqueda de recompensa, produce dopamina así que nuestros alumnos pueden mejorar la atención, la motivación y el esfuerzo ‘jugando’.

Una segunda clave que sustenta la utilización de la gamificación es la forma en que aprendemos los seres humanos. Está demostrado por diferentes estudios que la mayor tasa de aprendizaje se logrará con un sujeto activo y que se enfrenta a simulaciones o situaciones reales.  El juego es una forma de aprender haciendo, activamente. Detrás de cada juego hay una serie de aprendizajes tanto de contenidos como de valores, tolerancia a la frustración, memorización de reglas, estrategias para ganar, anticipación ante las posibles acciones del otro… Cualquier juego desarrolla competencias esenciales como la observación, probabilidad, rapidez, empatía, intuición, toma de riesgos y de decisiones. A veces gano y a veces pierdo, pero siempre las decisiones tienen consecuencias, mis acciones generan consecuencias sobre el entorno.

Otro aspecto relevante es que en los juegos el aprendizaje está en continua progresión. El conocimiento está siempre en construcción, lo que he aprendido lo puedo utilizar en el futuro, y si encuentro algún problema utilizo los conocimientos adquiridos e intento adaptarme. Y cuando ya he logrado aprender, surge siempre un nuevo reto para que incorpore un nuevo conocimiento utilizando los conocimientos adquiridos anteriormente.

Existen muchas teorías de motivación, pero siempre se diferencian dos tipos de motivaciones sobre las que deberemos actuar: una motivación intrínseca, en la que la persona realiza determinada actividad por el placer de realizarla, sin que se le otorgue ningún incentivo externo, y una motivación extrínseca que aparece cuando lo que desea el individuo es lo que recibe a cambio de la actividad realizada. Ambas deben utilizarse en un entorno bien gamificado, y se consiguen dando un feed back inmediato y continuo, donde quede claro los objetivos a corto y a largo plazo, donde se pueda volver atrás y mejorar, conocer en cada momento la puntuación y el siguiente nivel que podemos alcanzar.

Además, la gamificación permite la combinación entre lo individual y lo cooperativo de forma natural. Las dinámicas del juego permiten la personalización del aprendizaje al mismo tiempo que fomenta la cooperación con otros para conseguirlo.

Aprender utilizando los elementos de los juegos por las diferentes etapas del aprendizaje para llegar a adquirir unos conocimientos de una forma más natural para los alumnos y adquiriendo un aprendizaje más cerca de su realidad. Así gamificar la clase parece, a priori, una buena idea. Aprender jugando, divertirse en clase, cooperar, pasarlo bien en el colegio…, ¿no es genial?

 

 

 

 

Descubriendo el ajadrez

Descubriendo el ajadrez

 

Si pensamos en el ajedrez seguro que a muchos se nos viene a la mente la palabra deporte o, tal vez, juego, pero que pasaría si añadiéramos a la ecuación el concepto APRENDIZAJE.

Desde Infantil los niños y niñas del centro descubren de manera divertida el ajedrez. Este deporte se convierte en una vía para favorecer el desarrollo de las habilidades de pensamiento y el fomento de valores y habilidades sociales.

Los más pequeños se introducen en un mundo de vainilla y chocolate donde las piezas del juego parecen personajes de un cuento medieval. La clase de ajedrez se convierte para ellos en un espacio lúdico y motivador en el que ponen en práctica su concentración, su atención, su memoria, su capacidad de análisis y su creatividad.

En las edades más tempranas se persigue que el primer contacto de los niños y niñas resulte estimulante para que muestren interés por continuar aprendiendo a través del tiempo.

Desde infantil los alumnos comienzan a:

– Familiarizarse con el tablero trabajando a la vez nociones de orientación espacial.
– Identificar todas las piezas y conocer el movimientos del peón, la torre y el alfil.
– Reflexionar sobre los movimientos de las piezas mejorando su capacidad de concentración y atención.
– Planificar sus movimientos usando así el pensamiento lógico y el razonamiento, introduciéndose en el desarrollo de estrategias.
– Aceptar las reglas del juego adquiriendo diversos valores como el respeto, la paciencia o el sentido de la responsabilidad.

Para facilitar el aprendizaje de este deporte en el centro se emplea el método de Ajedrez en el Aula de Tekman Books en inglés. Los niños aprenden a través de la práctica y el juego con actividades que implican las inteligencias múltiples, siendo siempre los protagonistas de su propio aprendizaje.

“Mini-teachers”

“Mini-teachers”

En nuestras clases de infantil, con el método Amco, que se lleva a cabo en el colegio para el aprendizaje de la lengua inglesa, siempre tratamos de fomentar la participación activa de los niños en su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

El método consiste en el “only english”, es decir, la única manera de comunicación del profesor hacia los alumnos ha de ser en lengua inglesa, para que los alumnos comiencen a acostumbrarse a la escucha del idioma, así como a su práctica.

Al principio, se busca la utilización de palabras por parte de los alumnos para ir aumentando su vocabulario y comprensión, hasta que sean capaces de producir mensajes completos, así como de mantener una conversación en lengua inglesa.

Es por esta razón que cada mañana los niños toman un papel súper importante dentro de la clase, se convierten durante el “daily routine” en un “mini-teacher”.

                   

Durante este tiempo, el alumno toma la función de “profesor” haciendo preguntas a sus compañeros sobre la vida cotidiana, así como del tiempo, el día de la semana…

                               

Se trata de un momento clave dentro del aula, el alumno siente que desempeña un papel importante dentro de la clase pues, todos sus compañeros están pendiente a sus preguntas y es un momento en el que cada día, un niño diferente es el protagonista.

     

Con esta práctica, lo que tratamos de conseguir es que cada alumno, desde edades muy tempranas, comience a tener un contacto directo con la lengua inglesa para fomentar así la interiorización del idioma como su segunda lengua.